Fuenllana - Historia y Recursos Turísticos

HISTORIA Y RECURSOS TURÍSTICOS DE FUENLLANA


HISTORIA Y RECURSOS TURÍSTICOS DE FUENLLANA

HISTORIA

Cuna de Santo Tomás de Villanueva (1468-1555), Arzobispo de Valencia, es una pequeña localidad del Campo de Montiel con un término municipal de 60 Km2, asentada entre dos cerros. Próxima a la vecina Villanueva de los Infantes - 6 km al Oeste - se localiza junto a la carretera Ciudad Real-Murcia.

Su emplazamiento y origen al pie de un antiguo castillo -posterior iglesia y cementerio-, ha determinado en sus calles una traza irregular y en pendiente, que descienden desde aquél hacia la carretera, junto al que discurre el arroyo Tortillo.

Entre estas calles encontramos plazuelas llenas de tranquilidad, como la de Santo Tomás de Villanueva, con escultura del Santo en el centro, o la del Generalísimo, que sirve de atrio al Convento de san Agustín, en la parte norte del pueblo.

Conserva éste el encanto y la tradición de la casa manchega, con fachadas encaladas, en las que se abren vanos adintelados de distinto tamaño, advirtiéndose una gran variedad en las rejerías empleadas para su cierre.

Es una zona abundante en agua, si bien los cursos superficiales son escasos, limitándose al ya referido arroyo y otros que sólo llevan agua en época de lluvias. El paisaje es eminentemente llano, con suaves lomas alteradas por cerros aislados y una vegetación natural casi nula. Los campos, abiertos y la mayoría roturados, se dedican principalmente al cultivo del cereal y el olivar, siendo importante también la cabaña ganadera ovina y la caza menor

Fuenllana, llamada “Fuenteplana” en los textos antiguos, tradicionalmente ha gozado de una situación geográfica privilegiada, coincidiendo con el centro del Campo de Montiel, conectada con los grandes centros de poder e influencia de la zona: Villanueva de los Infantes y Villahermosa, pueblos con los que tuvo estrechas relaciones económicas, demográficas y artísticas durante toda la Edad Moderna.

Existe constancia de la presencia de restos procedentes de la cultura romana. Sin embargo fue la invasión musulmana la que le confirió un nuevo carácter defensivo al construir, sobre un pequeño cerro una modesta fortaleza, cuya misión fundamental fue la de servir de apoyo a los distintos castillos distribuidos por toda la comarca. En el siglo XIII, tras la victoria definitiva de las Navas de Tolosa, la Orden de Santiago se encargó de repoblar este núcleo. Aproximadamente en el año 1293 recibió el rango de villa, integrándose en la Encomienda de Villahermosa, una de las más prósperas de la zona, por detrás de la Encomienda de Montiel y de la Encomienda de La Solana y Alhambra. Su economía se basó en la agricultura y la ganadería, contando con dos dehesas boyales para disfrute de sus vecinos.

En la Navidad del año 1468 nació en Fuenllana Santo Tomás de Villanueva, Arzobispo de Valencia. Cuenta la leyenda que, habiéndose desencadenado una terrible epidemia de peste en la ciudad de Villanueva de los Infantes, los padres de este santo, llamados Don Tomás Alonso García y Doña Lucía Martínez de Castellanos, ambos, según Francisco de Quevedo, pertenecientes a la condición de hidalguía, se refugiaron en una casa de su propiedad, donde vio la luz su hijo.

Su presencia en esta villa determinó que en un futuro se instalasen en el pueblo varios miembros de la Orden Agustina a la que él perteneció, fundando un convento sobre la casa solariega de su familia. Fechas a recordar son su beatificación en el año 1618 por el Papa Paulo IV, y su definitiva canonización en el año 1658 por su Santidad Alejandro VII, hitos que supusieron el arranque de una importante devoción extendida por la comarca, especialmente en la vecina Infantes.

RECURSOS TURÍSTICOS

CONVENTO DE AGUSTINOS

Fue construido en 1735 en la zona norte de la villa, junto a la plaza que se llama actualmente del Generalísimo. Constituye un espacio abierto que contrasta con la aglomeración del parte más antigua del pueblo. La tradición popular afirma que se asienta sobre la vivienda en que vio la luz Santo Tomás de Villanueva.
Fue fundado junto al solar de la Iglesia de Santo Tomás de Villanueva, de la que no se conservan vestigios en la actualidad. Las trazas de la construcción se deben a uno de los diversos frailes-arquitectos con los que contaba la Orden. Muy posiblemente se trate de un proyecto de Fray Lorenzo de San Nicolás, o de alguno de sus discípulos más aventajados. Las obras tocaron a su fin en 1747, año en que se concluyeron las obras del claustro. El proceso de Desamortización terminó con la presencia de frailes en esta villa.

La Doctora Chamizo ha escrito una descripción pormenorizada del inmueble:
Edificio hoy restaurado y con la estructura original muy alterada,  al exterior nos muestra una fachada principal, orientada al Sur,  en mampostería, de dos alturas sin ningún elemento de separación y refuerzo de sillares en los ángulos. Asimismo, hay varios relieves con la imagen de santos de la Orden.

     La parroquia actual, muy reformada en 1973, ocupa el sector sureste, quedando el resto para distintas dependencias del Ayuntamiento. Precisamente su puerta de ingreso constituye la parte más monumental de esta fachada. Se trata de una portada adintelada con pilastras de fuste cajeado a ambos lados; sobre el entablamento hay un balcón volado en el que se reproduce el esquema inferior con dimensiones más reducidas, culminado por un relieve del Sagrado Corazón bajo timbre arzobispal. Preside el conjunto un medallón con la imagen de San Agustín.

     Esta puerta da paso a un coqueto zaguán de suelo empedrado y cubierta de bovedillas, antesala de la Casa Consistorial.

     En la parte baja se abren tres vanos rectangulares, estrechos y altos, enmarcado por un cerco de sillares de piedra moliz, y una segunda puerta, también arquitrabada, carente de ornamentación. En el cuerpo superior, además del ya citado balcón sobre la puerta del Ayuntamiento, se abren otros dos balcones volados y vanos más reducidos. Santa Rita y San Nicolás de Tolentino aparecen representados en sendos medallones sobre ellos.

     Una cornisa y una verdugada de ladrillo sirven de enlace con la cubierta, a dos aguas, de teja árabe. Remata la fachada una espadaña de sillería con pequeños remates escurialenses a ambos lados, en la que se empotra un reloj y se aloja la campaña.

     Pero la belleza de este edificio, tal como hoy lo conocemos, radica en el interior, donde se desarrolla un claustro de planta rectangular delimitado por paramentos de sillares dividido en dos cuerpos perfectamente armonizados a partir de un planteamiento vignolesco en el empleo del orden toscano9.


     El cuerpo inferior está articulado por pilastras toscanas de grandes dimensiones sobre pedestal, que separan arcos de medio punto impostados. Estos arcos están cegados y en cada uno de ellos se abre un vano bajo dintel adovelado. En el segundo cuerpo, separado del inferior por un entablamento sin decorar, se repite la estructura, pero los arcos son carpaneles, dada la menor altura de este piso.

     Sobre la cornisa que remata el conjunto hay una leyenda que narra la fundación del convento y a los cuatro lados, en el centro, aparecen relieves con símbolos agustinos”.

El edificio fue declarado B.I.C en 1992 por su valor histórico-artístico. Hoy es sede del Ayuntamiento local, ubicándose en una de sus estancias el Museo Municipal.

Cronología del convento: 1486: Casa Solariega propiedad de García de Castellanos. Lugar de Nacimiento de Santo Tomás de Villanueva. 1555: Eremitorio. 1735: Convento de Agustinos; proyecto de Fray Lorenzo de San Nicolás, de gran belleza en el interior. 1836 Casa Consistorial. 1992 Edificio Declarado Bien de Interés Cultural B.I.C.

IGLESIA- CASTILLO DE SANTA CATALINA

La Parroquia de Santa Catalina se asienta sobre un cerro situado al Oeste de la villa de Fuenllana, en los límites urbanos, aislada del centro de la vida de este pueblo. De su primitiva fábrica quedan solamente ruinas, permaneciendo en pie los muros maestros, mientras que toda la techumbre de madera y bóvedas se han perdido, lo mismo que la coronación de la torre y las dependencias anexas e interiores, tales como tribuna, capilla bautismal, etc. Algunos de sus restos, de los que hablaremos a continuación, han sido trasladados al templo actual, situado en una de las dependencias del antiguo convento de Santo Tomás.

     El presbiterio, de planta poligonal, con cinco lados, se refuerza exteriormente con cuatro gruesos contrafuertes, realizados con sillares y mampostería. Se ha perdido la cubierta, habiéndose derrumbado hacía el interior del templo, circunstancia que determina la elevación del suelo, enmascarando el alzado original.

     Junto a la esquina del Oeste, se abre la Portada Principal, adintelada, remarcada con grandes dovelas y jambas pétreas, con los sillares de las esquinas superiores cortados a modo de orejetas. Sobre la puerta se observan diversos orificios cuadrados, restos de la estructura de madera que antiguamente forman un portal para resguardo de los fieles.

     El lado de Poniente presenta un lienzo liso, realizado en mampostería con verdugadas de ladrillo. En su parte central se abre una segunda puerta, también adintelada, protegida igualmente con sillares, pero en este caso cegada.

     El lado del Evangelio es el que presenta mayor número de estructuras añadidas que complican su configuración. Comenzando por los pies observamos, en la base inferior izquierda, un pequeño postigo bajo arco de medio punto, cegado. Le sigue la torre campanario, realizada en un solo cuerpo, con mampostería y sillares de refuerzo en las esquinas, con un solo vano rectangular adintelado en su cara sur. Restos de una cornisa nos permiten suponer la existencia de un segundo cuerpo, que, según las fuentes históricas consultadas, adoptó forma de chapitel.

     En planta se eligió la nave única, sin crucero, con una longitud total de solo veinticuatro metros, y una anchura total de diez metros, es decir, con unas dimensiones modestas, claramente limitadas por el marco geográfico, adaptándose al cerro donde se levantó. Su alzado debió ser sin duda grandioso, por lo menos en la parte correspondiente al presbiterio, como lo atestiguan las tres ménsulas que se conservan, una de las cuales se localiza en el lado Norte del testero, en la unión con el lado del Evangelio.

     En el lado de la Epístola, ocupando el segundo tramo de la primera crujía encontramos una capilla hornacina, de grandes dimensiones. Originariamente esta capilla estuvo adornada con una hermosa portada bajo arco de medio punto, toda tallada, que hoy se conserva en la actual iglesia de Santo Tomás, donde se trasladó para evitar que se perdiera ante la ruina del castillo, al igual que la pila bautismal y los restos de los canceles de las puertas, decorados éstos con bajorrelieves (reyes, ruedas de Santa Catalina, etc.) y varias ménsulas semicirculares, adornadas con grutescos, dentellones y ovas. El arco de esta portada es de gran belleza. Según los textos se llamaba Capilla de San Pedro. Realizado íntegramente en sillería, cuajada de bajorrelieves (flores, mascarones, veneras, querubines, animales fabulosos, etc.). El arco de medio punto quedaba flanqueado por dos pilastras a las que se adosaban columnas abalaustradas, de fustes acanalados, con bastoncillos, adornados en su parte central, estrangulada, con hojas de acanto.

     En la crujía opuesta, en el lado del Evangelio, encontramos la Capilla de Santiago Apóstol abierta sobre un gran arco de medio punto, abocinado, con jambas llenas de baquetones, sobre basas poligonales a diversas alturas y capiteles individualizados, decorados con cascabeles y hojas. El trasdós se refuerza con grandes sillares de piedra. En su interior presenta planta cuadrada, cubierta con una sencilla bóveda de terceletes, sostenida sobre cuatro ménsulas con decoración de cascabeles. En su muro se abre una pequeña hornacina o altar, con semejante decoración. Sobre el arco de ingreso a esta capilla se observan los tres huecos que en su día fueron ocupados por tres escudos, situados hoy en el presbiterio de la nueva parroquia de Fuenllana.

     Históricamente esta iglesia se gestó desde los últimos años del siglo XIV sacralizando un espacio fortificado. En el año 1515 se construyó la Capilla de Santiago. Desde el año 1535 se inició un complejo proceso de ampliación, a cargo de la familia de canteros Hurtado, con un primer momento que abarca el primer tercio del quinientos, plenamente influido por el llamado estilo "Reyes Católicos”, cuyo mejor ejemplo fue su grandioso presbiterio pentagonal; en una segunda fase, que coincide con el último tercio del siglo XVI, se observa una mayor depuración en las formas y cierta tendencia al clasicismo destacando la portada de la capilla de San Pedro, la tribuna y el campanario. Desde la segunda mitad del siglo XVII el templo sufrió el abandono y la destrucción, culminando en el año 1743 con la anexión de su culto al Convento de Agustinos de Santo Tomás de Villanueva. En este caso el factor determinante de tal fenómeno de suplantación fue la enorme devoción a este santo, reflejo del poder creciente que, por estas fechas, habían alcanzado las otras órdenes religiosas frente al tradicional dominio ejercido por la Orden de Santiago en el territorio.”

El estado actual de esta construcción era lamentable hasta la puesta en marcha de un proyecto de reconstrucción.

LAVADERO DE LAS MONJAS

Es una pequeña construcción moderna de planta rectangular en forma de porche abierto por un  lado, en cuyo interior nos encontramos cinco pilas de piedras en las cuales se lavaba la ropa desde hace siglos. También hay una especie de pileta donde caía agua a forma de fuente, y por último hay una maquinaria de una noria antigua. Todo el conjunto está bien cuidado y restaurado. Se accede a él desde Fuenllana por un paseo arbolado y con bancos. Desde este lugar se puede divisar también el Castillo-Iglesia de de Santa Catalina.

CASAS SOLARIEGAS

CASA DE LA INQUISICIÓN: Pórtico adintelado de piedra y con escudo circular con una cruz. Por su nombre deducimos que fue casa de miembros de la Santa Inquisición o que tuvo que ver como sede  de juicios de  la Inquisición, sin que hayamos encontrado pruebas en este sentido.

CASA SOLARIEGA EN CALLE HERNÁN CORTES Nº 4: Portada de sillares de arenisca con ménsulas sobre las jambas. Dintel con vestigios de un escudo con ángel y de una inscripción ilegible.

CASA SOLARIEGA EN CALLE HERNÁN CORTES Nº 2: Casa solariega recientemente restaurada , con escudo de armas con dintel de puerta almohadillado

PUENTE DE FUENLLANA

Es un lugar que puede ser visitado y es  de fácil acceso. Se pasa por e cuando queremos ir de Fuenllana al Lavadero. Pequeño puente de un solo arco que permite el paso sobre el arroyo Tortillo en el Camino al Lavadero o hacia la carretera CM-412. Está formado por grandes bloques de piedra y reciente mantente se ve que se ha restaurado aunque de manera un poco informal, ya que se han utilizado materiales y técnicas que no van con la estética y antigüedad del puente.

FIESTAS Y TRADICIONES

FIESTAS PATRONALES:

El 22 de mayo se celebra el día de su patrona Santa Rita de Cassia y el 18 de Septiembre su patrón Santo Tomás de Villanueva. Ambas fiestas son muy conocidas en el Campo de Montiel, y son muchas las personas que se concentran en la Plaza del Convento, a disfrutar de sus bailes hasta bien entrada la madrugada

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